Las puertas o portales son un elemento recurrente en las historias fantásticas y de terror. En el libro Lo raro y lo espeluznante, Mark Fisher nos plantea este concepto, haciendo referencia a su papel como umbral entre dos mundos, un elemento clave en la mayoría de historias que consideramos raras o que contienen elementos fuera de lo normal. Este ejemplo lo encontramos en los mundos lovecraftianos, con la entrada a nuevos mundos mediante el conocido Necronomicon, algo que se repite en la película Posesión Infernal (1981), al abrir la puerta entre los vivos y los muertos.
Como podemos observar, esta puerta no siempre es algo físico; sin embargo, en ciertos ejemplos sí podemos apreciarla de forma más literal. En las películas de David Lynch, esta fijación se muestra en la constante presencia de puertas, cortinas y verjas. Por ejemplo, en Inland Empire (2006) vemos claramente estos umbrales entre mundos.
Tal y como explica Mark Fisher, el relato donde el peso de las puertas como elemento es más evidente es La puerta en el muro, de H. G. Wells. Sin llegar a diseccionar la historia, me gustaría compartir este fragmento:
“Fue allí donde le oí mencionar por primera vez la ‘puerta en el muro’; volví a oír hablar de ella apenas un mes antes de su muerte. Para él, la puerta en el muro era una puerta real que conducía a una realidad inmortal a través de un muro también real. Ya no me cabe la menor duda”.
H.G. Wells
La puerta en el muro
Si la puerta es un elemento real o algo que el propio Lionel Wallace se imagina, es la clave de esta historia, pero sin duda tiene un valor como fantasía escapista.
Podemos destacar otras historias fantásticas donde las puertas son un elemento clave, como Las crónicas de Narnia, de C. S. Lewis; Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll; y Coraline, de Neil Gaiman. En todas estas historias, las protagonistas cruzan una puerta que las lleva a un mundo nuevo. En el caso de Narnia y Alicia en el país de las maravillas, nos encontramos con espacios extraños pero asombrosos que contribuyen a la transformación de las protagonistas, mientras que en Coraline nos adentramos en un mundo oscuro.
Estos mundos oscuros, que se dividen mediante una puerta o portal, son clave en historias de terror, como vemos en El laberinto del fauno (2006), The Gate (1987), la saga de Insidious (donde incluso aparece en los póster promocional) o incluso en el famoso It, de Stephen King, donde las alcantarillas funcionan como medio entre Pennywise y su dimensión del miedo.
En conclusión, las puertas son un elemento fundamental en las historias fantásticas y de terror, tanto en el cine como en la literatura. Como afirma Fisher, las puertas, umbrales y portales nos muestran que la noción de entrar es clave para lo raro.


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